











Museo Arqueológico en Montemor-o-Novo, Portugal
Museo Arqueológico en Montemor-o-Novo
autores: Tadeo Itzcovich y Agustín Aguirre
año: 2015
ubicación: Montemor-o-Novo, Portugal
Un museo arqueológico que se inscribe dentro del mismo sitio al cual debe rendir homenaje, tiene como primer desafió elegir como comportarse frente a ese entorno inmediato.
Una institución de este tipo, además, tiene como principal misión, resguardar la memoria de un sitio especifico y protegerla del olvido.
Como estrategia, proponemos un edificio que como si de un espejo se tratase, se comporte como el reflejo de su propio contexto, manifestándose de esta forma como una mas de las ruinas que lo rodean. Para hacerlo, ademas de utilizar la misma piedra con la que el la antigua villa fue construida, escogimos dos tipos claramente identificables dentro del recinto arqueológico que nos permitieron, en tanto símbolos, utilizarlos para dar forma al proyecto. La terraza agrícola y la torre de vigilancia.
La primera terraza, en coincidencia con el nivel de la calle existente, sirve como un mirador natural, al tiempo que como un área donde hacer muestras del museo al aire libre. Debajo de ella se desarrollan las exhibiciones temporales, los usos públicos y administrativos del museo.
La segunda terraza, en un nivel inferior con respecto a la primera, sirve como patio de llegada, como patio del café y como patio de ingreso al museo. Debajo de ella se esconden todas las áreas técnicas y de archivo del museo.
La torre, protege la exposición permanente del museo en su interior. Esta torre gira con respecto al resto del edificio, como si de la cabeza de un animal se tratara, con el objeto de poder mirar específicamente aquello para lo que fue creada, la verdadera experiencia arqueológica en este sitio, las ruinas arqueológicas de Montemor-o-novo.
-“Oscuramente creyó intuir que el pasado es la sustancia de que el tiempo está hecho, por ello es que se vuelve pasado enseguida”-. (La espera, El aleph, Jorge Luis Borges)